lunes, 11 de febrero de 2013

LOS AMANTES FERNANDO BOTERO

                                                        LOS AMANTES 1967

Los amantes
Óleo sobre lienzo 190 x 155 cm
Colección privada




La mujer está sentada en la cama y se desviste . Tiene las piernas cruzadas y las  uñas de los pies recién pintadas brillan mientras ella se quita el camisón , aparentemente quieta en una pose que le tapa casi toda la cara mientras deja desnudo el resto del cuerpo. De todos modos, es bien visible la leve sonrisa que se dibuja en sus labios. El hombre está acostado en la cama mientras detrás de ella, durmiendo. Tiene la talla de un niño en comparación con la cama y especialmente con la voluminosa mujer. Parece menos un amante que un atributo de ella que califica  su plenitud emocional . La confianza y la dicha con que se muestra desnuda a la  mirada del espectador reflejan la satisfacción que constituye el núcleo duro del cuadro .



La figura de la mujer -con este aspecto debe comenzar normalmente cualquier  comentario sobre el arte de Fernando Botero -es corpulenta, se trata de una persona enorme y gruesa . Cuando se le pregunta por qué solo pinta personas gordas , Botero suele irse por las ramas : no necesariamente las ve así , pero si lo fueran, no se trataría de una caricatura, sino de cierta sensualidad de la forma. Dice que esto le viene del hecho de haberse criado en Colombia, un país en el que escaseaba el arte y no había museos, de modo que cuando se encontró con la pintura , esperaba una belleza especialmente pródiga que le transportara más allá de la monótona  realidad de la vida.




En 1960, Botero se mudó a Nueva York, donde imperaba el expresionismo abstracto. Aunque conoció a pintores como Willen de Kooning ( con quien tiene en común que algunas personas consideren que su forma de retratar a las mujeres es irrespetuosa ) o Mark Rotho , no encajó en el ambiente. Por lo visto no se dejó influir por sus cólegas, sino más bien por antiguos maestros como Durero o Caravaggio , a quienes
parafraseaba en sus obras


La familia presidencial 1967
óleo sobre lienzo 200,5 x 195,2 cm
Museum of Modern Art of New York




Desde el punto de vista temático , Botero permaneció en Colombia , retratando la vida cotidiana y a las clases dominantes , a curas y militares , desde una perspectiva que  mezclaba una admiración aparentemente ingenua con un claro sentido del absurdo. El cuadro La familia presidencial de 1967 es tal vez el mejor reflejo de la compleja  visión política de Botero: la estampa familiar en un paisaje volcánico estilizado , con el presidente de talante funcionarial, su esposa rubia, , una niñera con la hija regordeta que sujeta un avión de combate de juguete, pero también con el cuerpo militar y el clero formando parte del núcleo familiar y el propio pintor, en alusión al auiorretrato de Velázquez en Las Meninas .



Contrariamente a su antecesor, el papel de Botero parece ser el de un agente secreto que expone la pomposidad de la familia del dictador y sus aliados que parecen un grupo incestuoso de tarados congénitos más allá de su insoportable apariencia de vacua bondad . Atributos amenazadores como la víbora y el sabueso demoniaco  aportan pistas adiccionales.




Sin embargo, Botero niega que su obra tenga una intención satiríca:" Mi estilo pictórico no puede expresar odio . Si uno mira el cuadro más bien siente amor, por los muchos colores y las formas voluptuosas ". Por supuesto, el amor al  dictador socavaría su poder: " Uno empieza pintando la cabeza del dictador.Después le acaricia y se pone tan contento que le da un beso afectuoso " . No  hay imagen de un poder tiránico que pueda sobrevivir a esta clase de afecto .


Volviendo a Los amantes, uno ve ahora inmediatamente cómo se centra en las relaciones de poder entre los sexos. El cuadro puede ser bondadoso , casi  gracioso , pero es muy preciso en su descripción de las condiciones imperantes y su parcial subversión.

Mercedes Tamara
11-febrero-2013


Bibliografia ; Arte Moderno , Todo Arte Edmat Libros 



No hay comentarios:

Publicar un comentario