jueves, 5 de septiembre de 2013

AUTORRETRATO CON PASAPORTE JUDÍO FELIX NUSSBAUM

AUTORRETRATO CON PASAPORTE JUDÍO, 1943
Autorretrato con pasaporte judío
óleo sobre lienzo 56 x 49 cm
Préstamo de la Niedersächische Sparkassensifuhg




El hombre que gira hacía nosotros se encuentra ante el rincón de un muro alto que abarca casi toda la superficie del cuadro . Por el color de la piel parece enfermo y se le ve demacrado . De los ojos ensombrecidos nos llega una mirada seria y llena de tirantez. Pensamos también que se trata de una mirada vigilante  y temerosa , pues tal como aparece ante nosotros , con el sombrero que refuerza las sombras, el cuello del abrigo levantado y la cabeza girada para mirarnos por encima del hombro , no presenta la típica postura del retratado. Si bien el hombre posa en un encuadre muy cerca del espectador , tan cerca que podemos ver los pelos de su barba incipiente , en realidad no se puede interpretar su postura como una pose , sino más bien como una imagen huidiza del personaje que camina rápidamente y se gira de pasada




Una prisa que está unida a un doble gesto semioculto y fugaz , diriase que especialmente destinado a nosotros. Porque mientras sus ojos nos miran abiertamente , el hombre muestra su documento de identidad , cuyo contenido,al estar tan cerca como su rostro, podemos descifrar hasta el detalle. El carné lleva estampado las palabras " JUIFJOOD " en color rojo. Se trata de la versión bilingüe belga de un pasaporte judío , como los que impusieron los ocupantes nazis alemanes entre 1940 y 1945 para estigmatizar a todas las personas judías de Europa y registradas con el fin de perseguirlas , deportarlas y aniquilarlas .No es de extrañar que la solapa levantada del abrigo del perseguido descubra la estrella amarilla de los judíos que de otro modo quedaría semioculto .El personaje que se nos presenta en la penumbra de un callejón urbano es Felix Nussbaum. Este pintor de la ciudad alemana de Osnabrück y de ascendencia  judía vivía desde 1933 en el exilio y a partir de 1941 en Bruselas, donde se  escondía en sótanos y buhardillas . En condiciones terribles siguió pintando en la clandestinidad . El constante temor a ser descubierto había paralizado a otros artistas , pero el conservó la fuerza ; y el miedo le impulsaba a trabajar. Clandestinidad, temor, energía son las palabras que mejor describen su triste angostura. El muro es más alto que el hombre y, dentro de la composición , lo rebaja . La vida fantasmal que pulula en el revoque húmedo y manchado de la pared es una muestra de pintura de objetividad opresiva.



Más allá de la cornisa y donde su sombra pronunciada acaba se ve un bloque de viviendas de varias plantas ,árboles podados, negros nubarrones, pájaros y, como un rayo de esperanza , unas cuantas flores blancas en un árbol . En la ventana de la casa y su fachada parece reflejarse también un poco de luz . Pero predomina la oscuridad.


Felix Nussbaum quiso expresar con este autorretrato los terrores inicuos de su situación, pero también su tenaz osadía de responder a este terror con la fuerza de la imagen narrativa precisa. Nussbaum creó con este cuadro, lejos de todo heroísmo , un verdadero monumento . El mensaje es que no hay que rendirse ni siquiera cuando ya no queda ninguna salida, pues el hecho de no rendirse conserva lo único que queda ya de dignidad. Por tanto, Nussbaum  no solo nos habla como individuo desde la clandestinidad , sino que con sumirada y sus gestos se expresa en nombre de todos sus congéneres judíos perseguidos.




Su ya escasa esperanza de sobrevivir no se cumplió , ya que meses después, en los que pintó algunos cuadros más , fue denunciado, detenido y deportado, junto con su mujer a Auschwitz, donde le esperaba el asesinato.


Mercedes Tamara 



5 -09-2013


Bibliografia : Expresionismo, Edic Taschen






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