miércoles, 29 de enero de 2014

INTROSPECCIÓN II ( MUERTE Y HOMBRE ) EGON SCHIELE

INTROSPECCIÓN II ( MUERTE Y HOMBRE ) 1911
Introspección II ( Muerte y hombre )
óleo sobre tela 90,5 x 80 cm
Leopold Museum .Viena







Introspección II- conocida también como Los videntes II -consiste en una nueva versión del motivo del doble que Schiele había trabajado poco tiempo antes, en Introspección I y Profetas .






El tema del doble o Dôppelgánger tiene sus raíces en la tragedia griega ( piénsese en el mito de Anfitrión, de Plauto ) y penetró muy profundamente en la tradición cultural germánica , haciéndose muy popular entre los escritores del romanticismo  alemán. Dôppelgánger - literalmente el doble camino- hace referencia al doble que acompaña a todo individuo y es invisible al ojo humano. En cierta manera, representa la sombra de uno, la proyección psicológica que encarna la parte oculta, generalmente maliciosa y siniestra , del propio ser. En definitiva, representa el alter ego.




El tema del doble es uno de los motivos más recurrentes en la historia de la literatura. En particular, la producción literaria del siglo XIX ofrece ejemplos paradigmáticos de este tópico . Desdoblamiento, dobles idénticos, duplicación o autorreflejos forman la base de historias como William Wilson ( 1839 ) de Edgar Alan Poe, El doble ( 1846 ) de Fiedor Dostoievski , El extraño caso del Dr Jekly y Mr Hyde ( 1886 ) de Robert Louis Stevenson y El retrato de Dorian Gray  (1891 ) de Oscar Wilde . El cuestionamiento de la identidad individual y la definición de la personalidad son los temas centrales que se plantean bajo el disfraz de esos personajes de ficción.




Dado el gran interés que Schiele mostraba en sí mismo y su constante preocupación por su figura, y dada su peculiar fascinación por lo mórbido y lo siniestro , no es sorprendente que se volcara a temas como éste. El motivo del doble atrajo profundamente su atención y lo trabajó en su propia persona , convirtiendo pinturas como ésta en inquietantes y sombríos autorretratos . Debe tenerse en cuenta también, que en esta época el tema del doble y de la personalidad dividida recobró especial vitalidad a la luz de las investigaciones psicológicas de Sigmund Freud y sus teorías del inconsciente.




En Introspección II se pone en escena la confrontación entre lo consciente y lo inconsciente , entre lo conocido y lo aterrador desconocido del hombre. El título de esta obra alude a esta suerte de conocimiento-reconocimiento del " otro Yo " del artista por medio del autorretrato . Así, Schiele se constituye como un individuo  divisible que hace uso del recurso del autorretrato, no como espejo en el cual lograr una identificación , sino como búsqueda de la parte oculta , siniestra y ominosa de su Yo, que es, a su vez, lo que lo constituye como " ser en el mundo ".



Schiele, con un aspecto muy distorsionado, aparece aquí en primer plano. Como en un acto meditativo, casi hipnótico se representa en el centro de la composición, de frente al espectador. Detrás de él, asoma espectralmente su figura, que parece estar a punto de sususrrarle en la oreja algo secreto y perverso . No es otra que su propia imagen duplicada, esta vez pálida y descarnada . Es su sombra, su alter ego, que se le presenta como una visión fantasmal e incórporea, pero a la vez poderosa que amenaza con acosarlo . Sobresale y rodea la mitad derecha de la figura. Ambos cuerpos se funden, el brazo de la figura central parece ser también el brazo de su 
doble , que lo toma por detrás en un abrazo de muerte.




No hay humanidad en estas figuras . Los ojos sin pupilas , trabajados como dos cuencas vacías y sugeridos a partir de la mancha , acentúan el expresionismo ` patético de la escena. Esa única mano, nudosa y alargada como en la mayoría de los trabajos de nuestro pintor , ejerce una gran presencia en la escena , da la sensación de que busca enfatizar que ambos: el protagonista y su doble , son uno mismo. Las dos figuras macabras y aterradoras , se funden en un fondo empastado de tonos marrón y anaranjados, tratados como si fuera una gran nebulosa.




Con las mejillas hundidas y el semblante pálido , el rostro cadáverico del doble evoca la muerte . A menudo, los artistas se han retratado junto a la muerte, generalmente representada como una calavera o un esqueleto. La iconografía del artista y la muerte , concebida como un memento mori , tiene su origen en la tradición medieval germánica a través de Albrecht Düret, se extendió a los siglos XVIII y XIX , reapareciendo en los autorretratos de artistas como Arnold Bröclkin,Louis Corint, Edward Munch y James Ensor . La alusión de la muerte fue una constante en la obra de Schiele . En este sentido , no es casual que titulara este lienzo como Muerte y hombre.




Este trabajo, en el que la lucha entre lo vivo y lo muerto , lo consciente y lo inconsciente , lo conocido y lo oculto, se pone de manifiesto, puede comprenderse, bien como un intento, bien como una necesidad del pintor de exteriorizar su tormentosa búsqueda de identidad.


Mercedes Tamara
29 -01-2014


Bibliografía : Egon Schiele Galeria de Pintores, Edic Monsa







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