jueves, 2 de enero de 2014

POLDI LODZINSKY EGON SCHIELE

POLDI LODZINSKY 1910
Poldi Lodzinsky
acuarela y guache sobre papel 100 x 36 cm
Colección privada



Varias dudas persisten sobre las circunstancias de producción de este retrato del que se conserva un estudio previo . Eduard Kosmack , quien fuera editor de arte y conocido del pintor ; sostenía que se trató de uno de los dibujos que Schiele realizó por encargo de los talleres de Wiener Wekstátte para la decoración de ventanas del palacio Stoclet. Sin embargo, es más probable que se hubiera confundido con Joven de pie con tela de cuadros , con el cual este retrato guarda evidentes similitudes, como su formato vertical  y la manta a cuadros que envuelve a la figura.

En este retrato de inicios de 1910 , el pintor eliminó ya toda huella de decorativismo que aún mantenían sus obras de 1909, y que también, sin mucho entusiasmo, intentó incorporar en los pocos encargos que recibió de los Wiener Werstátte. Aquí el pintor puso el énfasis en la acentuación de los elementos expresivos de su modelo : alargamiento y fealdad del rostro, agrandamiento antinatural de las manos, extrema delgadez de los dedos y el oculto arqueamiento del cuerpo. En su cadavérica apariencia, las manos sobre el regazo constituyen el punto de atracción de la obra. Este retrato es un conmovedor estudio de una desgarbada adolescente.


Poldi Lodzinsky 1910
guache sobre papel 45 x 28, 5 cm
Museo Thyssen Bormemiza, Madrid




La muchacha retratada es Poldi Lodzinsky , con quien el pintor trabó amistad en su visita a Kurmau al principio del verano . Ella y su hermana Trude eran las hijas del taxista del pueblo. Schiele retrató a Poldi, al menos una vez más durante 1910. En este segundo retrato , la joven también aparece sentada de frente con sus manos hacía delante , pero la posición de ellas ha variado ligeramente. Sus brazos exageradamente alargados , con las manos juntas entre las piernas, recuerdan a la pose de la mujercita desnuda retratada por Edward Munch en La pubertad , una pose que Schiele retomaría para el retrato de su amigo Eduard Kosmack.

En estos dos retratos de Poldi es posible advertir la tendencia hacía una mayor expresividad que el pintor estaba aportando a sus figuras. En el segundo retrato, la expresión facial se ha vuelto más extraña, más inquietante, debido a la aplicación de nerviosos toques de color blanco.


Mercedes Tamara

2-enero-2014


Bibliografía : Egon Schiele Galeria de Pintores, Edic Monsa


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