jueves, 20 de febrero de 2014

AUTORRETRATO CON LA EXPRESIÓN DESFIGURADA EGON SCHIELE

AUTORRETRATO CON LA EXPRESIÓN DESFIGURADA 1910
Autiorretrato con la expresión desfigurada
lápiz, carbón y guache sobre papel 45,3 x30, 7
Leopolod Museum, Viena


Schiele fue un maníaco observador de sí mismo . La relación narcisista que estableció con su propio cuerpo le llevó a investigar obsesivamente las posibilidades expresivas del autorretrato. En su breve vida,  creó cerca de un centenar de autorretratos , lo que le convierte en uno de los artistas más prolíficos en este género.

Para todo artista, el espejo es una pieza esencial en la elaboración del autorretrato. Es el instrumento que posibilita la identificación de la propia imagen y, en consecuencia, de la identidad personal. Schiele, que se tenía a sí mismo como motivo preferido de su arte, utilizó el espejo como principal fuente de inspiración
 De hecho, el espejo que atesoró en su estudio- un espejo de cuerpo entero que lo heredó de su madre y que todavía hoy se conserva-era su objeto más preciado. Frente a éste, estudió repetidamente su imagen y ensayó posturas extravagantes, ejercicios pantomímicos que luego trasladó al papel.

Esta obra es uno de los ejemplos más interesantes que resultaron de la experimentación de su rostro frente al espejo. Este dibujo muestra su cara convertida en una mueca exagerada. Por la boca muy abierta se alcanzan a ver unos pocos dientes separados entre sí, lo cual no se correspondía en absoluto con la apariencia real del pintor . La gesticulación extrema distorsiona los rasgos de su rostro : las cejas están marcadamente arqueadas, el ceño se arruga y la nariz se frunce . La mímica facial está acompañada por el brusco movimiento del torso, que parece avanzar hacía la izquierda, mientras la camisa se abre para mostrar el pecho desnudo.

En Schiele, el espejo no funcionó como reflejo de su apariencia externa , sino como lugar de proyección de un personaje deformado y desfigurado. Su espejo no devuelve una imagen realista sino una imagen drásticamente distorsionada por muecas o gestos extraños. El artista juega a Narciso . Como éste en la superficie del agua, Schiele se enfrenta al espejo en busca de su propia imagen, y como Narciso,en el reflejo, Schiele encuentra la deformación de sí mismo. Así, el espejo se convierte en su alter ego , en su Yo oculto y extraño que descubre cuando se examina a sí mismo.

Schiele afrontó en el espejo la visión de su propio malestar interior, de su profundo tormento, que tradujo sobre la superficie del papel en rostros convulsionados de muescas exageradas , ojos desorbitados y expresiones inquietantes, unas veces burlonas y otras dramáticas.


Mercedes Tamara
20-02-2014

Bibliografia : Expresionismo, Edic Taschen

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