viernes, 14 de febrero de 2014

NIEVE BRAM VAN VELDE

NIEVE 1923
Nieve
óleo sobre lienzo 111 x 130 cm
Centre Georges Pompidou , París







La colección del MNAM - Centre Pompidou reúne setenta y cinco obras de Bram van Velde , entre las que se incluye un conjunto importante de litografías donadas en su mayoría por su marchante y amigo Jacques Fullmann en 1976 y ocho pinturas que debían ser de entre 1923 ( como la obra presente ) y 1966. El fondo se crea a partir de una donación del artista en 1962 ( Sin título , 1962, cuatro litografías en blanco y negro y un goache sobre papel ) y se va enriqueciendo gracias a distintas donaciones y adquisiciones a lo largo de los años ochenta, por ejemplo, las dos obras de Samuel Beckett, en 1982, Sin título ( 1993, Am 1982-344 ) y Sin título ( 1939-1940 ,Am, 1982-243 ) .








Tras abandonar su estilo naturalista marcado por la luz impresionista , fruto de sus copias de los maestros holandeses expuestos en la Mauristhuis de La Haya, Bram von Velde pasa a formar parte en 1922 de una colonia de artistas en Worpswede  (Alemania ) dominada por la personalidad de la pintura expresionista Paula Modersohn-Becker. De acuerdo con la descripción de Rainer Maria Rilke que también frecuentó dicha comunidad, Bram von Velde, se queda impresionado por esa " planicie sin apenas relieve en la que los senderos y los cursos de agua se pierden en el horizonte.






En el presente paisaje la nieve invade el espacio pictórico y relega el pueblo al fondo. La materia blanca y espesa sorprende a los personajes , que están representados por unas siluetas inmensas, como si de fallas en la nieve se tratara.
El cuadro es un ejemplo típico de este período y se inscribe en la linea de las obras de Edward Munch o de Emil Nolde. Bram von Velde comparte con ellos el gusto por el color intenso y adopta el aspecto " existencialista " de su universo, insistiendo en la intensidad de las personas humanas . La mirada, que es una especie de punto focal de toda vitalidad del ser humano , parece desechar el resto de las formas vacías de energía , como si estuvieran cegadas por alcanzar lo informe. Marcados por el simbolismo de Arnold Bòcklin y de Ferdinand Holder, estos rostros literalmente devorados por unos ojos grandes y unas cavidades inexpresivas llaman la atención del espectador, sobre todo porque suscitan su curiosidad por su parecido con el semblante del artista. En 1928 , Bram von Velde resume con estas palabras su experiencia en el falansterio artístico : " Estos últimos meses he pintado muchas flores y, en realidad, cada cuadro es un autorretrato ".


Mercedes Tamara
14-02-2014


Bibliografía : Obras Maestras del Centre Georges Pompidou


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