viernes, 21 de marzo de 2014

LA SEÑORA WAKEFIELD -MORI SOBRE FONDO AZUL RAOUL DUFY


LA SEÑORA WAKEFIELD -MORI SOBRE FONDO AZUL 1927
La señora Wakefield sobre fondo azul
óleo sobre lienzo 65 x 53 cm

 Centre Georges Pompidou, París






Raoul Dufy, influido ante todo por el impresionismo, queda conmocionado al contemplar por primera vez, en verano de 1905 , el cuadro de Henri Matisse  Lujo, calma y voluptuosidad ( París, Musée d´Orsay ) . El Salón de Otoño de 1905 ,
lo reafirma en el fauvismo iniciado por Matisse , André Derain y Maurice de Vlaminck, aunque en ese mismo Salón también se representa una retrospectiva de Edouard Manet. cuyo arte encuentra amplias resonancias tanto en Dufy como en su amigo Albert Marquet.




Por influencia de Georges Braque , Dufy se acerca al cubismo del que se alejará progresivamente hasta encontrar su propio arte , entregándose a una mayor libertad del trazo , gracias al cual " forma-movimiento " y "luz-color "quedan disociados en el lienzo . El artista explicaba esta técnica visual que lo había impresionado al contemplar a una niña vestida de rojo corriendo por el puerto de El Havre en 1928. La impresión colorista producida por el vestido persistía tras el contorno en movimiento de la niña. Semejante visión marcaría ya ese carácter singular de la obra de Dufy.




En 1927 en su taller parisiense del Impasse Guelma, Dufy pinta este retrato de la señora Mori encargado por su marido Charles Wakefield Mori, gran coleccionista y posteriormente conservador del Musée des Beauz-Arts de Mónaco. En este ejercicio más específicamente a " puerta cerrada "que es el retrato, el estilo de Dufy aflora de manera menos evidente que en sus obras definidas como " escenográficas " regatas, carreras de caballo, escenas de taller o paisajes. El fondo del cuadro , estriado por pinceladas de un azul zafiro luminoso, contrasta con el negro intenso del vestido, de los ojos y de la cabellera de la modelo, lo que confiere a la obra una impresión de movimiento de carácter prácticamente " eléctrico ". El rostro, pintado con algunos brochazos encarnados, acusa en el maestro las antiguas influencias fauvistas, o incluso de Paul Cézanne y da una presencia carnal a la modelo cuyos labios de un rojo vivo y delicadamente dibujados ponen una leve sonrisa en el centro del lienzo.




El fondo azul del cuadro podría hallar justificación en una observación de Bernard Dorival : " Las paredes del taller parisiense del pintor en el Impasse Guelma , cerca de la plaçe Pigalle, estaban pintadas de azul especial que se reconoce en gran parte de su producción "

Mercedes Tamara
21-03-2014


Bibliografía : Obras Maestras del Centre Georges Pompidou



No hay comentarios:

Publicar un comentario