lunes, 18 de agosto de 2014

EL CANTO DEL GALLO MARC CHAGALL

 EL CANTO DEL GALLO , 1944
El canto del gallo
óleo sobre tela 92,5 x 74,5 cm
Chicago, Art Institute of Chicago




Desde los comienzos de su carrera, Marc Chagall desarrolló una iconografía artística distintiva y profundamente personal, con un estilo pictórico entre onírico y folklórico. Y aunque sintió la influencia de la explosión de las estéticas y las filosofías modernistas de la primera mitad del siglo XX –y la curiosidad lo acercó en diversos momentos al fauvismo, al cubismo, al expresionismo y al surrealismo–, su imaginería expresiva se mantuvo notablemente coherente y fiel a sus fuentes de inspiración imperecederas: el origen jasídico de su familia; Witebsk, su lugar natal en Bielorrusia; el profundo amor que tuvo tanto por su madre como por su primera esposa Bella, y su primer eufórico encuentro con Francia y la ciudad de París.

Por esta época se da en Chagall un problema básico que afecta a su lenguaje pictórico : una tendencia a la independización de los motivos que amenaza con quitarles su fuerza expresiva . Los conocidos elementos pictóricos , todas las parejas de amantes, las chozas , los animales, más tarde también los motivos religiosos , determinan siempre en nuevas combinaciones el carácter de sus cuadros . Como si fuesen palabras , Chagall forma con ellas frases nuevas , que sin embargo pierden todo su significado específico debido a la constante repetición de sus elementos constitutivos. Su contenido simbólico y su condición de representantes de una realidad ya no hacen mella, su carácter de citas , de préstamos hechos a la propia obra , pasa a primer plano.

Como extratos de un mundo misterioso al que debía n representar, pronto no pasan de ser una referencia al exotismo propio , se transforman en esquemas . Al final, el cuadro transmite solo impresiones en las que el colorido domina sobre el contenido. Los motivos solo sirven para reconocer que son trabajos propios , para etiquetarlos como " típicos de Chagall ". Con ello acaba también el aura de lo extraño que caracterizaba al pintor. La llamada a la tolerancia y a la comprensión , que Chagall formuló como ningún otro, corre peligro de ser ahogada por la excesiva presencia de lo típico . Solo la vital capacidad de cambios estílisticos del pintor pudo contrarrestar en parte ese peligro Y en ello se muestra como un aplicado discípulo de la abstracción : las pinceladas y la combinación de colores determinan en primera instancia el contenido específico , la individualidad de cada uno de los cuadros , pero no los motivos de Chagall.

Uno de los cuadros que es testimonio de ello es El canto del gallo , que se destaca del fondo solo por el contorno de su silueta y su colorida cabeza , integra en sí otros dos paradigmáticos motivos de Chagall : la postura de sus extremidades es una referencia a la elasticidad del acróbata ; en el plumaje de su cola se esconde un violinista. El gallo también pone huevos , es un paralelismo con la vaca bisexuada sobre fondo oscuro , cuya cabeza se divide en los rostros femeninos de dos amantes . La hoz de la luna , el árbol invertido y la choza completan la selección de motivos del inventario chagalliano . La aurora , en la que canta el gallo, desplaza lentamente a la oscuridad de la noche , la esfera de los amantes. Quizás el cuadro documenta también el principio de una nueva esperanza, en vista de la previsible derrota del nacionalsocialismo.


Bibliografía : Chagall 
                       Museo Thyssen Bornemizsa
                       Fundación Caja Madrid



Mercedes Tamara
18-08-2014




No hay comentarios:

Publicar un comentario