miércoles, 12 de noviembre de 2014

MUCHACHA DORMIDA BALTHUS

MUCHACHA DORMIDA 1943
Muchacha dormida
óleo sobre tabla 79,7 x 98,4 cm
Colección Tate , Londres


Balthasar Klossowski de Rola nació en París en 1908. Su padre era un conocido historiador del arte y su familia estaba implicada profundamente en la vida cultural parisina 

A menudo se describe a Balthus como el más insigne artista antimoderno, pero este calificativo puede dar lugar a falsas interpretaciones. Como Giorgio de Chirico , a quien Baltuhus admiraba muchísimo , denostaba el rechazo de sus contemporáneos por el arte de la pintura y su aparente indiferencia por las obras de los antiguos maestros . Y , sobre todo, se mostraba profundamente reticente al modo en que estos habían permitido que las palabras ( demasíadas explicaciones verbales y elaborados argumentos críticos ) invadieran el espacio pictórico.

Balthus , por el contrario, quería insistir en la inmutable e intraducible riqueza visual de la imagen pictórica . Nada de todo esto le convierte en un artista " antimoderno " y, a pesar, (o quizá a causa de su algo antigua escenificación ( del interiorismo burgués ) , un análisis más detenido de la obra de Balthus nos lo presenta como un observador dolorosamente perspicaz de la neurosis socio-sexuales de la actualidad, al que quizás solo se equiparará otro pintor  a quien Balthus admiraba muchísimo , su amigo y en el pasado mentor Pierre Bonnard . Tampoco podríamos juzgar los cuadros de Balthus como voyeurísticos . Aunque es cierto que las imágenes que pintaba le procuraban cierto disfrute libidinoso, no hay nada ilícito ni taimado en su mirada como pintor porque esta es siempre de una franqueza inquebrantable y aborda sin tapujos sus intereses sexuales , en ocasiones problemáticos.

Muchacha dormida es un buen ejemplo de ello. Expresa , al entender de Balthus , un tema central y electrificante para el pintor que trabaja directamente de un modelo al natural: la sempiterna dualidad entre el sujeto que contempla y el sujeto que está a la vista. La muchacha del lienzo no es consciente de hallarse sometida al ojo ansioso y anhelante del pintor y Balthus presenta este paréntesis en la economía del deseo como un momento suspendido en el tiempo. Nada puede moverse, de lo contrario el encantamiento se romperá


Mercedes Tamara
12-11-2014

Bibliografia: Arte Moderno, Todo Arte, Edic Libsa

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