martes, 30 de diciembre de 2014

TRES ESTUDIOS DE MURIEL BELCHER FRANCIS BACON

TRES ESTUDIOS DE MURIEL BELCHER 1966
Tres estudios de Muriel Belcher
óleo sobre lienzo, tríptico  cada panel 35,5 x 30,5 cm
Colección privada


Desde principios de la década de 1960, Bacon topa con la problemática del retrato . El hecho de expresar la vitalidad de la experiencia le había llevado a transformar lo real empírico en una realidad de la imaginación más auténtica de las apariencias. 
Pero su recorrido es infatigable e impaciente , En este punto, Bacon cree que cualquier repetición de un truco figurativo, una costumbre tranquilizadora que podría representar el peligro de una ilustración convencional.


El peligro radica en que, en el arte, la propia superación de la experiencia existencial puede producir una imagen genérica, con la consecuente debilitación del impacto emotivo, la pertenencia a la realidad . Si el acto pictórico agiganta la sensación , la libera de la accidentalidad que la condiciona , la sensación no debe perder su concreción y no puede convertirse en una abstracción. 


En este punto , Bacon lleva a su pintura a niveles más avanzados, sin dudar en ponerla radicalmente en peligro para acercar aún más la figura y captarla de una forma desconocida para él. En la persona conocida , sobre la que se ha vertido las implicaciones psicológicas más complejas de la experiencia personal , quiere reconocer el universo, el mal de vivir, la tragedia cósmica de la existencia . Así para fijar la huella del individuo experimentado en su identidad específica , indaga la parte del cuerpo que caracteriza más a la persona : el rostro. La expresión pictórica se vuelve aún más directa, más penetrante . Bacon hace que el cuerpo se transforme en un retrato , que la cabeza se convierta en el rostro de un ser vivo determinado 


En Tres estudios de Muriel Belcher y en diversos retratos en forma de tríptico de formato similar que se sucederán desde la década de 1960 hasta su muerte, Bacon transforma radicalmente la fase expresiva de Tres estudios de cabeza humana . En aquel tríptico , que era fundamental y contenía implicitas las evoluciones sucesivas , la relación entre el artista ( destinada a ser sustituida por el observador apenas se terminara la obra ) La figura destaca decisivamente respecto al tema : más aún, está casi encerrada en una serie de elementos forjados arbitrariamente para identificarla y situarla . Ahora, los rastros residuales de dicho sistema han sido abandonados y se han dispersado en una agilidad fluida que se enfrenta al contraste expresivo a un nivel traumáticamente interior , como si hubiera saltado superestructuras de la conciencia posteriores , y la pintura tratará de penetrar un nivel a la vez más profundo y oscuro del objeto y el sujeto , para comprometer el conjunto de la expresión en la cualidad más sensitiva de la acción ejecutiva 


El tríptico impone un ritmo secuencial de tres imágenes que evoca fórmulas de identificación objetiva . La secuencia , iniciada por la cabeza a su izquierda, centrada por la pose frontal y cerrada por el perfil mirando a su derecha, se detalla y recalca con una evidencia esquemática que tiene los indicios de un procedimiento convencional , prácticamente una praxis surrealista jurídica o policial de identificación . En suma, el esquema evoca la imposición de un orden autoritario , bien a través de asociaciones instintivas, bien a través de la iconología que deriva de la tradición del tríptico. 


Mercedes Tamara
30-12-2014

Bibliogarfia : Francis Bacon,Edic Taschen

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